FILTRO

Anna Crenwood

Pasado perdido- Anna Crenwood

Pasado perdido- Anna Crenwood

Las olas la golpeaban violentamente. La gente a su alrededor gritaba y manoteaba en un intento desesperado por agarrarse de algo que pudiera salvarles la vida. Un poco más lejos, el barco desaparecía en las profundidades oscuras, dejando a la deriva a cientos de almas que probablemente no lograrían sobrepasar aquella noche.
Juliana luchaba con todas sus fuerzas para conservar la vida que aún le quedaba por delante. No era justo, pensaba para sí misma; tener tan solo diecinueve años y tener que terminar de aquella forma. No era para nada justo. Ella, que una semana atrás estaba disfrutando de los lujos, de la diversión, que tenía tanto por recorrer, tanto por vivir; no podía tan solo desaparecer en el fondo del mar sin que nadie pudiera hacer nada para ayudarla.

Resuelta a no dejarse vencer, levantó un poco más la cabeza del agua dispuesta a dar una braceada, cuando en ese momento una mano se apoyó en ella, y la llevó muy al fondo, sin permitirle salir, presionándola con todo el cuerpo, aplastándola para lograr permanecer en la superficie. Juliana luchó, pataleó, hasta que en su último intento desesperado logro asirse de la pierna de su agresor, y pellizcarlo fuertemente; éste se soltó con gestos de dolor, y ella logró salir a la superficie, tomando bocanadas desesperadas de aire, pensando que sus pulmones iban a estallar. Estaba al límite de su resistencia, pero sabía que bien valía la pena luchar un poco más.
Se apartó con movimientos ágiles y rápidos, y logró alejarse un poco de la multitud que se apiñaba para poder flotar. Ya sola en la oscuridad, tiritando de frío, y con las piernas casi acalambradas, trató de serenarse un poco para poder pensar.

Empezaba a notar las consecuencias del agua helada. Casi no sentía los dedos de los pies, y sentía los labios hinchados, probablemente violetas; pensó para sí. La madrugada estaba llegando, y con ella los primeros atisbos de sol; ya podía ver el caos en el que estaba inmersa. Los ojos le pesaban terriblemente, los músculos le dolían y no creía poder permanecer mucho tiempo más en ese movimiento constante para poder flotar. La luz se le iba haciendo cada vez más lejana, los gritos le llegaban cada vez más suaves, el ruido del agua parecía adormecerla. En su estupor logro ver una tabla que flotaba sola, al parecer en el descuido de los demás se había alejado del tumulto. Una parte de una mesa del barco, quizás; o la puerta de un armario. No pudo distinguir bien qué era, pero reunió las últimas fuerzas que le quedaban y se acercó a ella. Trepó gran parte de su cuerpo y se encaramó sobre la tabla, aforrándose al único objeto que podía ser su salvación. El sol había salido y le quemaba el rostro. La combinación de sol y agua salada le resecaba la garganta, le partía los labios; su conciencia quería descansar, partir hacia un lugar más tranquilo, más suave.

El mar estaba un poco más calmo, el movimiento del oleaje la llevaba a un estupor peligroso, pero era tan fácil dejarse vencer y sucumbir a aquella sensación tan placentera. Miró al horizonte; y a lo lejos, muy a lo lejos, distinguió unas vagas figuras de árboles, muy pequeños por la distancia. Distinguió una playa borrosa, de arena donde le gustaría descansar. “Estoy en el paraíso”, pensó. Siguió las imágenes que se hacían cada vez más oscuras, la poca luz que quedaba en su conciencia se apagó como una débil llama, y Juliana sucumbió a la inconsciencia.

Leer más »Pasado perdido- Anna Crenwood

Mi Nada Sincero Jefe- Anna Crenwood

Mi Nada Sincero Jefe- Anna Crenwood

Melisa estaba conforme con su vida tal cual era, una vida perfecta creía ella. Un trabajo de asistente en una de las más prestigiosas agencias de publicidad, pero sobre todo estar siempre al lado del ser amado. Bryan era su amor desde sus años de estudiante y ella tenía la idea que al ser su incondicional él vería la hermosa mujer que llevaba dentro y le correspondería.
Cuando la vida le puso un ultimátum estaba asustada, no es fácil aceptar los cambios, pero la vida es sabia y no perdona, así que o cambiaba y daba la oportunidad a su verdadero yo de surgir y en ese largo camino descubrir el verdadero amor o se quedaría hundida para siempre en la mediocridad y auto-compasión, en un empleo sin futuro y atada al amor de un hombre que pertenecía a otra”.
¿Lograría el Amor de Antoni vencer las barreras del tiempo?

Leer más »Mi Nada Sincero Jefe- Anna Crenwood

Ahora a tu lado- Anna Crenwood

Ahora a tu lado- Anna Crenwood

Cuando su jefe y amigo Stefan Dunant se empeñó en cosechar su propio vino, Monique Caruso jamás se imaginó que esa nueva aventura de Stefan le traería a ella consecuencias y mucho menos de las del tipo que después de nueve meses lloran toda la noche y todo el día.
Tener hijos no estaba en sus planes, pero cuando conoció a Bruno de la Vega, no pudo reprimir el intenso deseo que se estableció entre ellos desde que se miraron por primera vez.
Ahora ahí estaba ella, esperando sola el nacimiento de su hijo, y por primera vez en mucho tiempo se sentía sumamente dichosa.

Leer más »Ahora a tu lado- Anna Crenwood